jueves, 14 de febrero de 2013

Pequeños saltos (E.I.10)


En las manos, lleva un bonito vestido rojo de volantes.

-Creo que este te quedara muy bien- dice María, mientras Eva me guiña un ojo para que me relaje. 

Yo y los vestidos no es que combinemos muy bien.
Entro al baño y antes de ponerme el vestido, me paso una toalla para limitarme bien. Mucho mejor. Me pongo el vestido y no me miro en el espejo; me da miedo mirarme.
Salgo, y se me quedan mirando sorprendidas.

-¿Tan mal me queda? Es que no me he mirado en el espejo...

-¿Tu estas tonta? ¡Estás guapísima!- dice Eva casi gritando. Me coge de la mano y me hace dar una vuelta sobre mí misma. María ríe y Eva también, así que me acaban pegando la risa.
Salimos de la habitación. Miro hacia abajo. ¡Hay más gente que antes!

-¡Se están multiplicando!- dice Eva- Ahora no encontraré a Alex...

-Así que se llama Alex... -digo yo con una voz que intenta parecer misteriosa, pero no me sale muy bien.

-¡Eva!

Volvemos a mirar hacia abajo, pero no hay nadie. Entonces aparece Alex por las escaleras.

-Pensaba que te habías ido -dice Alex con una voz un poco triste, si no me equivoco- ¿Vienes?

Eva me mira.

-No pasa nada, intentare esquivar borrachos- digo riendo para que se vaya más tranquila.

Me giro para decirle a María que puede irse si quiere, pero esta ya ha desaparecido. Es más rápida que la luz cuando quiere.

Esta vez, prefiero solo un refresco y salgo al patio. La verdad, es que delante de la puerta de cristal hay mucha gente "bailando". Va, voy a meterme yo también. Dejo el refresco encima de una mesa, más apartado para saber que es el mío, y voy a saltar con el montón de gente. Es muy divertido.

Me están empezando a doler los pies. Mejor paro un rato. Cojo mi refresco, que por sorprendente que parezca, no lo ha cogido nadie, y me voy a sentar en una butaca blanca un poco apartada de la música. Mucho mejor. Empiezo un masaje a los pies casi destrozados, mientras miro como la gente cae y se vuelve  a levantar. La verdad, es que me gusta más de lo esperado.

Mientras reflexiono sobre mis pies y la fiesta, veo a alguien que se acerca. Creo que es Eva. Miro mejor a la persona que se me acerca, y me doy cuenta de que no lo es, no lleva vestido. Es un chico bastante alto, y me suena muchísimo.

No puede ser. ¿Me está siguiendo?

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