domingo, 7 de abril de 2013

Miedo a decir demasiado con la mirada (E.I.11)


Que sueño. A ver que hora es...

-¡NOOO! ¡Que tarde es! -corro a la cocina, pero aún esta todo oscuro. Que raro. Subo las escaleras lo más rápido que una persona puede subirlas cuando esta dormida. Ya llego a mi habitación. Miro el despertador. Vale, no me he equivocado de hora.

-Espera... -miro el día- No puede ser. Me he levantado un domingo a las 7 de la mañana!

Mi cara de sorpresa, alivio e ira es insuperable. Despertarse a estas horas un domingo es empezar mal el día.
Me tumbo en la cama e intento dormir, pero empiezan a aparecer flashes de la noche del viernes.

Imposible. ¿Cómo puede estar el aquí? ¿De que conoce a Paula?
Y lo peor o mejor, depende de como lo mires, es: ¿por qué viene hacia aquí?
Me saluda con total normalidad, claro que él no ha sufrido lo que yo. Creo que era una adicta a él. Ahora no sé lo que soy.

- ¡Hola!- me saluda con una sonrisa.

- Hola -contesto lo suficientemente fuerte para que solo me oiga.

- ¿Qué tal todo? Hacía mucho que no hablábamos. Te he visto aquí, y he pensado: ¿por qué  no saludarla?

Porqué no quiero hablar contigo; bueno sí, pero no. Se ve que no puede leer los pensamientos. Me siento en el suelo, para que no me vea los ojos, y me abrazo las rodillas contra el pecho, para no caer a pedazos.

-¿Estás bien? Hoy no estás tan habladora como siempre -parece preocupado, así que respondo.

- Estoy bien -respondo con un tono hueco, sin nada que expresar- ¿Y tú?

-¡Yo estoy muy bien! Estoy en una fiesta increíble con mis amigos, y encima te acabo de volver a ver; hacía mucho que no te veía. ¡Ah, por cierto! Siento lo del otro día; iba pensando en mis cosas y no me di cuenta de que había alguien delante, y...

¡Se acuerda! Lo miro atónita un segundo, suficiente para ponerme roja, y girar la cara con brusquedad.

-No pasa nada Dani, yo también iba muy despistada... Y por cierto, puedes volver con tu novia, que me esta poniendo de los nervios, mirándonos tanto.

-¿Qué novia? -responde sorprendido, mirando hacía donde miro yo.