viernes, 29 de enero de 2016

Personajes: Día X de un estúpido diario

Hoy he querido llorar mucho, y ni siquiera mis lágrimas me han hecho caso.
Me siento desplazada y marginada, invisible a los ojos del que ve y del que mira, del que observa y del que solo pasa; de todo el  mundo.
Y aquí me ves, con mis pantalones de noche siendo tarde, lista para ir de fiesta en cualquier momento. Pero ahí se queda todo, en una imagen, una fachada, y nada más.
En una sonrisa que tengo que aguantar hasta que suba al bus y ya haya colgado una foto de lo feliz y aburrida que estoy. 
Lo sé, es absurdo que te diga esto, pero es que no sé qué más hacer. No tengo a nadie a quien ir a buscar en un momento así, cortó por lo enfermo y me fui. Ahora todo son distancias más palpables que un mensaje.

Creo que voy a llorar. No, tengo que esperar un poco, solo cinco minutos más y me voy de aquí, se acabó la farsa por hoy.

No puedo aguantar, esto es absurdo. Todo esto es absurdo. ¿Cómo puede ser que no me quede nadie a quien recurrir?

Ya veo el bus. Rápido, por favor.

Ya llega, solo picar y me voy.

Estoy dentro... Se me acaba la batería, lo siento.
Mañana seguiré escribiendo si me acuerdo.
Tranquilo, tengo mucho tiempo, seguro que en algún momento me paso.

Hasta que lo necesite.