viernes, 2 de noviembre de 2012

Espera lo inesperado 2


De pronto, resbalo y caigo. Me intento levantar, pero no puedo. Me miro las manos. 
-No, ahora no puedo caer -me digo, e intento levantarme. 

Una mano me ayuda. Me levanto mientras me sujeta el paraguas. Miro los ojos que me observan.
Me gustan, son color caramelo de café con leche.

-Gracias

- No pasa nada, pensaba que te habías hecho daño. ¿Estás bien?

-Sí.

Sus ojos son mágicos, como su voz.
Me llevan a un momento donde yo aún me creía una princesa de cuento de hadas. Cuando me creía que algún día vendría un príncipe azul a buscarme.
Aparto los ojos para no recordar el daño que me han hecho.

-¿Por que lloras? ¿Seguro que estas bien? -suena preocupado.

Me tapo la cara con ambas manos y echo a correr. 
Se a quedado con el paraguas, pero eso ahora da igual.
Tengo que huir. Huir a cualquier lugar sin gente.
Salgo del pueblo  por el camino de tierra. Intento no caer otra vez. 

Me pongo a pensar.
He hecho el ridículo delante de aquel chico. ¡Encima era guapo! Río por lo absurdo de esta situación.

No me puedo permitir llorar tanto. Decido sonreír; mejor que seguir llorando.
Empieza a llover más fuerte, así que empiezo a correr hacia casa. Ahora puedo correr sin miedo a caer, porque necesito creer que puedo. Necesito caer para levantarme más fuerte que antes. Se que no es lo mejor intentar volar sin alas, pero algún día lo conseguiré y entonces, podré ser libre de mis miedos.

2 comentarios: