-¿Hola? ¿Quién es?
-Tu tía, si te parece.
Empiezo a reír. Sólo una persona puede sacarme una sonrisa de este modo.
-¡Eva! ¿Qué tal?- digo más tranquila.
-Muy aburrida. ¿Te importa que venga a cenar contigo? ¿No? Perfecto, ya estoy llegando.
Me acaba de colgar. Me encanta Eva. Es mi mejor amiga. Siempre da su opinión, sin importarle demasiado la de los demás. Es una de las personas más sinceras que conozco. Es la persona con la que necesito hablar ahora, para que me de consejos, para que me haga reír, para que no me deje llorar...
Va, me voy a ordenar un poco la habitación. Hay demasiado silencio. Conecto la radio a los altavoces, y pongo cada cosa en su sitio, como tendría que hacer con mis pensamientos.
Suena el timbre. Corro a abrir la puerta.
-¡Eva!- la abrazo con todas mis fuerzas.
-¡Para, que me ahogo!
-Lo siento- digo apartándome.
-No pasa nada- dice devolviéndome el abrazo- ¿Sabes? ¡Hay un chico nuevo en mi clase de música!
-¿Y cómo es?
Empezamos a hablar de aquel chico.
-¡Parece perfecto!-digo riéndome.
-Ni lo imaginas. Y tu qué, cómo te va?
Callo un momento, no me es difícil recordar su sonrisa, su mirada de disculpa.
-Le he visto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario